Promesa.


Me pregunto si estás ahí,  a veces entre ese aire ligero de canícula imagino que estás viendo todo desde lejos, presente, sin remordimientos, con amor.
Nadie dijo que sería fácil,  la vida misma no permite que sea así y al volverme fuerte para dar estos pasos gigantes que me llevan hasta a tí, quiero saber si aún esperarás por mí en tu orilla, brillando como el sol.
Se que nunca digo todo lo que quiero decir, que la prudencia se quedó conmigo para convertirse en miedo, miedo intenso de vivir el dolor que implica amarte.
Siento, al final de este cuento, que no importa el tiempo o si luego sea yo la que deba esperar un tiempo sin nombre, infinito, si mis sueños siguen soñándote, y mis labios cantando tu nombre de principio a fin.
Prometo no quedarme a la mitad de este viaje, pacientemente hasta encontrarte
dame la bienvenida a tu vida y te entregaré las palabras nunca antes dichas, mi destino,  mi fe.

Comentarios

Entradas populares