Sin retorno.
Decirlo lo vuelve real y entonces el mar llena mi corazón y se desborda en mis ojos. Ante mí naufragan los buenos momentos que no han podido sobrevir al huracán de la verdad.
No me abraces ahora que no hay vuelta atrás, no me pidas amar el fantasma de ti y la promesa vacía de un nunca jamás .Ante el desastre que es mi vida me enfrento sola a lo que vendrá, el porvenir siempre es bueno y si no ¿ya qué mas da? Perdí mis alas al seguir tu vuelo y camino a paso lento, segura de que en el dolor que me abraza encontraré la paz.
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