Urgencia.

Necesidad de alargar el suave tono de tu voz, llamándome, llenándome.
Las horas pasan y me desespero,
Cuanto más tiempo he de esperar.
Sigilo acompaña mis movimientos, lejana
Y etérea no puedo más...
Mantengo vivo el anhelo de ahogarme entre tus sueños, vivirte, pasión extraña, sentirte más intenso en mis sentidos hasta hacer explotar mis sueños más vívidos.
Nada se compara con la realidad de la urgencia que sigue en nuestros cuerpos, después del primer beso no hay marcha atrás.
Pasa el tiempo, todavía sigue el deseo, insaciable espectro que se apodera de nosotros y nos hace estallar. Somos uno y una, en perfecta sincronía de jadeos, somos desastre entre parpadeo y parpadeo. Al fin despertamos de ese sueño, para sumirnos en uno más profundo, paz, calma que vaticina lo que vendrá.

Comentarios

Entradas populares