Perdón.
Perdona mi insomnio absurdo,
Mis desganas, mi deseo nulo, y una que otra lágrima.
Perdona que haya buscado la soledad como refugio, pues ella no me juzgaba, perdona todas las veces en las que te hice creer que no te amaba.
Perdóname, vida mía, no es tu responsabilidad salvarme del agujero que crece en mi pecho; perdona por esta aura gris que me envuelve en días como estos.
Perdón por hablarte en versos, por haber fracasado en mi intento, por plagar de fantasmas cada línea, sin saber que solo eras tú ahogado en este poema vacío que nació entre la culpa y el miedo.
Mis desganas, mi deseo nulo, y una que otra lágrima.
Perdona que haya buscado la soledad como refugio, pues ella no me juzgaba, perdona todas las veces en las que te hice creer que no te amaba.
Perdóname, vida mía, no es tu responsabilidad salvarme del agujero que crece en mi pecho; perdona por esta aura gris que me envuelve en días como estos.
Perdón por hablarte en versos, por haber fracasado en mi intento, por plagar de fantasmas cada línea, sin saber que solo eras tú ahogado en este poema vacío que nació entre la culpa y el miedo.
Comentarios
Publicar un comentario