De las cosas que nunca te dije.
De las cosas que nunca te dije, debo decir,
Lo más difícil fue sentirme así y que lo supieras, la fragilidad de mi ser, expuesta, herida abierta y desnuda solo para ti.
Mi alma fue dulce, las mariposas salieron a lucir y odié cada aleteo porque ninguno me llevó hasta a tí.
Hola extraño, que me lees y descubres cada línea entre versos y llantos, entre el deseo y mi canto infantil, mujer, sublime estrella lejana, irreal y detrás de todo un ser humano que te dió todo, sin reservas y nada fue en vano.
Seré esa historia que no cuentas, serás mis poemas al azar, tu nombre que jamás he pronunciado, tu duda mas certera y lo más real que jamás se ha inventado.
Lo más difícil es continuar exponiéndome así, me conoces desde siempre, desde que llegaste a mi, de relatividad y del tiempo nunca he podido definir que fue de nosotros antes y que es de nosotros aquí.
Flor olvidada quizás, sin espinas en un viejo jarron sin agua, y si me vieras al fin, descubrirías tras mis pestañas el brillo de una mirada que anhela sostener la tuya porque es necesario saberte ahí.
Hola extraño, mi alma entera está aquí, abogando a pesar de los daños, para que te dejes sentir.
Lo más difícil fue sentirme así y que lo supieras, la fragilidad de mi ser, expuesta, herida abierta y desnuda solo para ti.
Mi alma fue dulce, las mariposas salieron a lucir y odié cada aleteo porque ninguno me llevó hasta a tí.
Hola extraño, que me lees y descubres cada línea entre versos y llantos, entre el deseo y mi canto infantil, mujer, sublime estrella lejana, irreal y detrás de todo un ser humano que te dió todo, sin reservas y nada fue en vano.
Seré esa historia que no cuentas, serás mis poemas al azar, tu nombre que jamás he pronunciado, tu duda mas certera y lo más real que jamás se ha inventado.
Lo más difícil es continuar exponiéndome así, me conoces desde siempre, desde que llegaste a mi, de relatividad y del tiempo nunca he podido definir que fue de nosotros antes y que es de nosotros aquí.
Flor olvidada quizás, sin espinas en un viejo jarron sin agua, y si me vieras al fin, descubrirías tras mis pestañas el brillo de una mirada que anhela sostener la tuya porque es necesario saberte ahí.
Hola extraño, mi alma entera está aquí, abogando a pesar de los daños, para que te dejes sentir.
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