Noche.

Noche, aire ligero que roza tus dedos, pequeñas estrellas brillando en el cielo...
y dónde estarás, viajero del tiempo, buscando los segundos que perdimos en aquel beso.
Si me buscas a mí, me encontraras entre letras, desperezando un gesto, pensando en aquello
que dijiste en las figuras de un verso.
Viajero eterno, puedo ser tu puerto, si decides emprender conmigo este vuelo,
cazar sueños disfrazados de nostalgia decolorada, añoranza agrietada de esperanza y al final,
entre el silbido de un canto viejo, oír el secreto de tu voz sin duelo.
La noche está en su punto, se vuelve cálida en mis labios, y la brisa que me envuelve me trae
tu tacto, un pensamiento abstracto y una vieja ilusión, viajero eterno, ¿También la sentis vos?
Puedo ensayar tocarte los rincones del corazón,
detener el reloj de arena,
regalarte las estrellas
y conjurar mi corazón.
Todo por vos, siempre vos.

Comentarios

Entradas populares