Luna de Abril.
Luna de Abril, te regodeas en el calor intenso de un verano ardiente en este lado del hemisferio. Yo solo puedo contemplarte y anhelar tu frío núcleo, tu feliz indiferencia, la manera más fácil de afrontar la soledad.
Luna, ya no se que añoro más, si el cálido abrazo de otras manos, o los besos bajo tu encanto, luna, abril me está matando con el ruido de aleteos de quienes huyen de espanto de eso que obtienen con tanta facilidad, y yo quieta solo puedo suspirar, sentir en completo silencio el dolor de mis entrañas llenas de nada.
Luna, ¿tú me escuchas, verdad? Ya no tengo fuerzas, ya no quiero anhelar, solo quiero el fin y al fin dormir una eternidad.
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