Viaje.

Ven a este mundo de silencios a media luz, ven a gorbernar este espacio, rompe el miedo latente de mi suelo y acércate a aquello que negué hace tiempo. Entra y siente la tristeza con que he bordado pedazos de sueños, entre gritos de quimeras, entre amores y otros desamores, y veme aquí donde estoy al centro de este pequeño universo que florece y se marchita cada tanto, procura no marearte con el brillo de tantos años, como un vaivén de olas de mi Pacífico dulce, mi cielo sin estrellas, mi luna permanente, aunque mengua.
Quédate el tiempo suficiente para regalarte el alma desnuda de quien te escribe, con quien a veces sueñas, no hay si no pureza en sus bordes difusos bajo la oscuridad con la que se presenta. Y confía en mi, ave de paso, no alzes el vuelo mientras sigas oyendo mi canto, nota a nota que tiñe de rojo vino el blanco lino dónde te despiertas, el color me hace querer vivir y vivirte, volar contigo aunque te alejes y yo tenga que irme de regreso a mi tierra firme, preciosa y llena de encanto donde alguna vez sin querer roce tus labios.

Comentarios

Entradas populares