Hola amigo.
Hola amigo, dejé de referirme al mundo entero, porque ahora se que sólo eres tú,
Intangible, ligero y fiel. Te he extrañado en la nada que son mis dias, en mi monotonía y las lágrimas contenidas...
Querido amigo, sigues siendo el mejor de todos, sin juzgar y con todas las respuestas que a quietan mi conciencia, a veces,(siempre), te necesito, tu mano en mis hombros, tu complicidad en el silencio, mi rosa pálido contrastando con el negro de las puertas entre tu infierno y mi invierno.
Amigo, que estás ahí, todavía a pesar de los daños, de mi imperfecta existencia y de las palabras no dichas a tiempo, te juro, nada oculto entre la vieja coraza, mi mente nunca ha sido clara y quizá ni tenga mucho sentido este grito en el exilio, sin embargo, he de decirte que sigo siendo yo, la niña que conociste, que creció, voló y que se enredó entre mariposas perdiendo el control, sigo siendo yo, con mis debilidades y riquezas y con poca o nada experiencia y siempre con el mismo dolor. El que conoces bien, el que mostré sin reservas a tu mirada amiga, buscando el consuelo de quien no castiga.
Amigo, mi amigo fiel, mi alma gemela a destiempo, de una época que no fue, donde estés imaginaré tu canto, tu buena fe y hasta allá va este abrazo, y por fa, no lo dejes para después.
Intangible, ligero y fiel. Te he extrañado en la nada que son mis dias, en mi monotonía y las lágrimas contenidas...
Querido amigo, sigues siendo el mejor de todos, sin juzgar y con todas las respuestas que a quietan mi conciencia, a veces,(siempre), te necesito, tu mano en mis hombros, tu complicidad en el silencio, mi rosa pálido contrastando con el negro de las puertas entre tu infierno y mi invierno.
Amigo, que estás ahí, todavía a pesar de los daños, de mi imperfecta existencia y de las palabras no dichas a tiempo, te juro, nada oculto entre la vieja coraza, mi mente nunca ha sido clara y quizá ni tenga mucho sentido este grito en el exilio, sin embargo, he de decirte que sigo siendo yo, la niña que conociste, que creció, voló y que se enredó entre mariposas perdiendo el control, sigo siendo yo, con mis debilidades y riquezas y con poca o nada experiencia y siempre con el mismo dolor. El que conoces bien, el que mostré sin reservas a tu mirada amiga, buscando el consuelo de quien no castiga.
Amigo, mi amigo fiel, mi alma gemela a destiempo, de una época que no fue, donde estés imaginaré tu canto, tu buena fe y hasta allá va este abrazo, y por fa, no lo dejes para después.
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